Vinarós
Funcionando como puerta de entrada al norte de la Comunidad Valenciana, Vinarós es una ciudad con una profunda alma marinera que sorprende por su llamativo patrimonio histórico.
Echando la vista atrás
La historia de Vinarós está ligada al mar y a su posición estratégica.
Durante la Edad Media, el puerto de Vinarós se convertiría en uno de los más importantes del Mediterráneo, siendo un nexo crucial para la exportación de los vinos y aguardientes del Maestrazgo.
Tiempo después, durante las Guerras Carlistas, Vinarós continuó siendo un enclave disputado por su valioso puerto, por lo que la ciudad tuvo que protegerse construyendo nuevas murallas, fosos y baluartes.
Estos tiempos de sufrimiento llevarían a Vinarós a convertirse en lo que es hoy, una ciudad fuerte y resiliente que brilla por méritos propios.
Recorriendo Vinarós
Más allá de sus playas, Vinarós sorprende con su notable patrimonio monumental. La joya de la corona es la iglesia Arciprestal de la Asunción, una imponente iglesia-fortaleza del siglo XVI que combina elementos góticos y renacentistas.
Paseando por el centro os encontraréis con el Mercado de Vinarós, un edificio modernista que resulta ideal para tomar el pulso a la ciudad. Recorriendo los puestos del mercado encontraréis diferentes productos locales entre los que, como no podría ser de otro modo, no faltan los famosos langostinos de Vinarós.
El puerto pesquero es el origen, el corazón y el alma de Vinarós, por lo que una visita a la ciudad no estaría completa sin recorrerlo. El mejor horario para acercarse hasta allí es sobre la mitad de la tarde, cuando los pescadores regresan con sus barcas después de un día de trabajo para ofrecer sus productos en la subasta de pescado de la lonja.
Si queréis descubrir la costa de Vinarós no os podéis perder sus dos grandes playas urbanas, la playa del Fortí y la de Fora del Forat. Estos dos extensos arenales de arena fina y dorada cuentan con todo tipo de servicios y están unidas por un paseo marítimo infinito.
Continuando por la costa, en el norte de la ciudad encontraréis una sucesión de tranquilas y agradables calas naturales entre las que destacan cala de la Foradada y cala del Triador.
Por último, pero no menos importante, una de las actividades imprescindibles durante una visita a Vinarós es disfrutar de su excelente gastronomía, destacando especialmente los langostinos, reconocidos por su gran calidad.