Morella

Morella

Elegida como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España por méritos propios, Morella posee una de las siluetas más icónicas del Mediterráneo interior al mostrarse como una roca coronada por una imponente fortaleza medieval dominando un mar de montañas.

Echando la vista atrás

Habitada desde tiempos prehistóricos, la historia de Morella es la de una fortaleza codiciada por todos. Morella fue dominada por íberos, romanos y visigodos, y durante su periodo árabe fue fortificada y dotada de su aspecto imponente.

Durante la Reconquista, Morella se convertiría en un importante enclave al ser utilizada como base por el Cid Campeador. Años después, durante las Guerras Carlistas, volvería a convertirse en un punto neurálgico para el General Cabrera.

En este momento Morella se convertiría en un símbolo de la resistencia carlista, algo que pagaría sufriendo continuos asedios e intentos de destrucción.

Qué ver en Morella

Uno de los principales atractivos de Morella es disfrutar de las vistas de la ciudad a medida que nos acercamos por la carretera, ya que la distancia permite contemplarla en su conjunto antes de atravesar las murallas para sumergirse en su mundo.

Envuelta por un abrupto paisaje montañoso, Morella es una localidad con una ubicación estratégica sobre un peñasco en un cruce de caminos entre el Mediterráneo y las tierras del Maestrazgo.

Gracias a esta ubicación privilegiada, visitar Morella es sumergirse en un viaje en el tiempo, especialmente cuando se visita su principal atracción turística, el castillo.

El Castillo de Morella es una imponente fortaleza de origen árabe a la que se le hicieron posteriores reformas a lo largo de los siglos. Durante la visita os sumergiréis en una auténtica expedición a la Edad Media a medida que recorréis el empinado camino de subida en zigzag.

La aventura comienza en la taquilla del castillo, ubicada sobre los restos del antiguo Convento de San Francisco. Tras pasar por la Sala Capitular comienza un ascenso sin prisa, pero sin pausa, durante el que os convertiréis en auténticos vigías medievales contemplando la ciudad desde las alturas.

Durante la subida al castillo, atravesaréis portones y recorreréis murallas mientras contempláis rincones mágicos y disfrutáis de vistas espectaculares a cada paso.

Tras pasar por el Palacio del Gobernador, por fin, os encontraréis en la cima a más de 1000 metros de altura. Una vez en la plaza de armas del castillo, podréis disfrutar de las inmejorables vistas además de comprender la magnitud de la construcción y por qué fue tan codiciada a lo largo de la historia.

Uno de los principales encantos de Morella es que está envuelta por más de dos kilómetros de murallas del siglo XIV que permanecen prácticamente intactas, y el acceso a la ciudad se realiza a través de sus puertas monumentales.

En la entrada principal de la ciudad os encontraréis con las Torres de San Miguel, donde podréis visitar un museo sobre la historia de la ciudad.

Recorriendo la ciudad pasaréis -más de una vez- por la Calle Blasco de Aragón, una de las principales arterias de Morella. Sus soportales de origen medieval acogen diferentes tiendas donde podréis comprar productos de la tierra como embutidos, quesos trufados, miel y textiles tradicionales como las mantas morellanas.