Benicasim

Benicasim

Con una ubicación privilegiada entre el mar Mediterráneo y las montañas del Parque Natural del Desierto de las Palmas, Benicasim es un destino vibrante que ofrece un equilibrio perfecto entre relax, cultura, naturaleza y ocio.

Echando la vista atrás

Los orígenes de Benicasim se remontan a una pequeña aldea de pescadores protegida de los ataques piratas por una torre vigía.

A finales del siglo XIX, Benicasim viviría una importante transformación con la llegada del ferrocarril. Fue en este momento cuando un grupo de familias adineradas decidió convertir la costa de Benicasim en su destino de veraneo, construyendo un espectacular conjunto de villas y palacetes modernistas a pie de playa que se convertirían en un refugio de lujo, tertulias y glamour.

Con la llegada del siglo XX, Benicasim se consolidó como destino turístico y en los años 90 se catapultó a nivel internacional con la llegada del Festival Internacional de Benicassim.

Qué ver en Benicasim

Benicasim se divide en tres zonas principales: la zona de las playas y las villas, el casco antiguo y la zona de montaña (Desierto de las Palmas).

Uno de los lugares que hace único a Benicasim es el Paseo Pilar Coloma, un paseo marítimo peatonal en el que 51 villas históricas construidas como casa de veraneo entre los siglos XIX y XX se asoman al Mediterráneo ofreciendo un auténtico espectáculo.

Paseando por la Ruta de las Villas de Benicassim viajaréis hasta la Belle Époque para descubrir “el infierno”, la zona antigua conocida por la celebración de las fiestas más locas, o la “corte celestial”, más tranquila y elegante.

Una de las villas más emblemáticas de la zona es Villa Elisa, que actualmente se puede visitar durante la celebración de exposiciones y eventos culturales.

Benicasim cuenta con 6 kilómetros de playas de arena fina y aguas tranquilas. Entre las opciones más populares se encuentran las siguientes:

  • La Playa de Voramar es la playa más elegante y tranquila de Benicasim, se encuentra resguardada por las cercanas montañas y junto a ella se encuentran algunas de las villas más bonitas.
  • La Playa de la Torre de San Vicente destaca por su arena fina y sus aguas tranquilas y protegidas en el corazón turístico de Benicasim. Debe su nombre a la Torre de San Vicente, una antigua torre vigía del siglo XVI con gran importancia histórica. 
  • La Playa del Serradal es el espacio ideal para quienes buscan tranquilidad y desconexión, ya que ofrece un ambiente natural en un área de interés ecológico con dunas protegidas.
  • La Playa Heliópolis es la playa más larga y ancha de Benicasim. Es ideal para pasear o ir en bici, además de disfrutar del día en alguno de sus agradables chiringuitos.

Dejando a un lado las playas, otro de los lugares más sorprendentes e importantes de Benicasim es el Parque Natural del Desierto de las Palmas. Al contrario de lo que pudiera parecer por su nombre, no se trata de un desierto, sino de un auténtico pulmón verde. En este denso bosque mediterráneo podréis practicar senderismo, visitar ruinas históricas o disfrutar de sus hermosos miradores que se convierten en espectaculares balcones al Mediterráneo.

Si os gusta caminar, uno de los mejores planes en Benicasim es recorrer la Vía verde del Mar, un hermoso recorrido de 6 kilómetros que sigue la antigua vía del tren entre Benicasim y Oropesa del Mar en el que disfrutaréis de las mejores vistas del Mediterráneo.

Si viajáis a Benicasim en verano, encontraréis una incomparable vida nocturna en la zona de las playas, además de tener la ocasión de asistir a alguno de sus festivales.