Qué comer en Castellón
La cocina de Castellón es un delicioso reflejo de su geografía: una gastronomía de contrastes que fusiona la excelencia del producto del mar con la contundencia y las tradiciones de la montaña. Visitar Castellón es hacer un viaje culinario que prioriza el producto fresco, auténtico y con Denominación de Origen.
Una gastronomía de contrastes
La franja litoral de Castellón reúne los sabores marinos de la Costa del Azahar, convirtiéndose en un auténtico paraíso para los amantes del pescado y el marisco gracias a los productos frescos de la despensa del Mediterráneo.
Entre los productos estrella de la zona que no pueden faltar, merece la pena destacar los langostinos de Vinarós, de gran tamaño y sabor inconfundible, y el pescado fresco que se ofrece en la lonja.
El interior de Castellón ofrece una cocina robusta preparada para combatir el frío de la montaña. Uno de los productos más destacados de la zona son las trufas negras que convierten los platos más sencillos en auténticas delicias.
Entre los platos de montaña tendréis la ocasión de probar potentes guisos de carne, legumbres y verduras, platos de caza menor, cordero a la brasa, o sabrosos embutidos y quesos artesanos.
Platos típicos de Castellón
- Paella de Castellón: Con una base similar a la de la conocidísima paella valenciana, la paella de Castellón cuenta con identidad propia y en ocasiones incluye ingredientes locales como las alcachofas, costillas, habas o caracoles.
- Langostinos de Vinarós: Uno de los productos estrella de la provincia, los langostinos de Vinarós son conocidos por su tamaño y su delicioso sabor. Este manjar se suele servir a la plancha con sal gorda por encima.
- Arroz a banda: Plato marinero donde los haya, el arroz a banda se prepara con un caldo potente elaborado con pescado de roca para ofrecer todo el sabor del mar.
- Arrossejat: Este plato de origen humilde con aspecto similar al de la paella cuenta con un paso especial en su preparación, y es que el arroz se dora en aceite antes de prepararlo en el caldo.
- Suquet de Peix: El guiso tradicional de los pescadores se presenta en forma de reconfortante plato de cuchara preparado con pescado de roca, patatas, ajo, pimentón y caldo. Encontraréis diferentes versiones a lo largo de la costa.
- Olla de la plana: Este robusto potaje de invierno es un plato consistente ideal para reponer fuerzas y entrar en calor. Entre sus principales ingredientes cocinados a fuego lento podemos encontrar alubias, cardo, nabo, patata, morcilla y chorizo.
- Tombet del Maestrat: Este guiso de carne (cordero o conejo) preparado a fuego lento en una cazuela de barro, suele ir acompañado de patatas y verduras de temporada.
- Alcachofas de Benicarló: Las alcachofas son la joya de la corona de la huerta de Castellón. Son conocidas por su textura tierna y su sabor delicado, y se sirven preparadas de formas muy diferentes, especialmente durante las famosas “jornadas de la alcachofa”.
- Flaons de Morella: Este delicioso postre con siglos de historia es una especie de empanadilla rellena de requesón y almendras aromatizada con canela y aguardiente.
- Coca de Castellón: Preparada con patatas, azúcar, almendras y huevos, este delicioso postre suele estar cubierto con azúcar glass.
- Pastissets: Pequeñas empanadillas dulces rellenas de cabello de ángel, boniato o almendra.