Castellón de la Plana

Castellón de la Plana

A menudo eclipsada por sus vecinas Valencia y Alicante, Castellón de la Plana es una capital tranquila, auténtica y agradable que conserva su patrimonio histórico y su carácter costero mientras se mantiene alejada del turismo de masas. 

Echando la vista atrás

Castellón de la Plana tiene una historia única que define su carácter. Originalmente la ciudad estaba ubicada en las montañas, protegida por las murallas del Castillo de Fadrell.

En 1251 Jaime I el Conquistador orotorgó el permiso real para que los habitantes cambiaran las montañas por la fértil llanura que llegaba hasta el mar (La Plana).

Con el paso de los años, la villa agrícola medieval fue cambiando hasta convertirse en una ciudad moderna impulsada por la industria de la cerámica y el cultivo de cítricos, que años más tarde pasaría a convertirse en un importante referente turístico.

Qué ver en Castellón

El centro de la ciudad cuenta con diferentes monumentos que podréis visitar cómodamente a pie. Uno de los lugares clave que no os podéis perder es la Concatedral de Santa María, un templo gótico que tuvo que ser reconstruido por los destrozos producidos durante la Guerra Civil.

Junto al templo se encuentra el Fadrí, un campanario octogonal del siglo XV que se alza de forma independiente al que podréis subir para contemplar el centro de la ciudad a vista de pájaro.

En la Plaza Mayor también podréis ver el edificio del Ayuntamiento, una elegante construcción de estilo barroco con soportales toscanos.

A solo unos pasos os encontraréis con un templo gastronómico, el Mercado Central de la Plaza Mayor. Allí podréis encontrar los mejores productos de la huerta y el mar para deleitar vuestros sentidos.

Castellón es una ciudad que vive asomándose al mar, especialmente en El Grao. La zona del puerto está llena de vida y resulta un auténtico placer acercarse a la zona para cenar en alguno de los restaurantes de la Plaza del Mar y pasear junto a los barcos pesqueros y deportivos.

Si visitáis la ciudad durante los meses de verano seguro que os acercáis hasta alguna de sus playas. Entre las opciones más populares se encuentran la Playa del Pinar o la Playa del Gurugú, dos extensos arenales de aguas cristalinas en los que siempre encontraréis vuestro lugar.

Si podéis elegir cuándo viajar, una de las fechas más especiales para visitar Castellón de la Plana son las fiestas de la Magdalena, una celebración de los orígenes de la ciudad en la que miles de personas caminan desde la ciudad hasta la ermita de la montaña para conmemorar el descenso de sus antepasados.